Las redes sociales han llegado para quedarse. Sus adeptos hoy en día se cuentan por miles de millones y los desarrolladores de juegos, por supuesto, se han dado cuenta del potencial de este fenómeno. En Facebook y otras redes es posible encontrar minijuegos y otros juegos no tan mini que resultan muy divertidos y que te pueden hacer pasar un buen rato. Seguramente alguna vez te hayas preguntado cómo jugar a las tragaperras de las redes sociales, en qué consisten esas granjas de los anuncios que te aparecen cada dos por tres o cómo es posible que algo tan divertido y bien hecho pueda ser gratis. No dejes de leer, porque nosotros te vamos a contar los secretos.

Los juegos gratuitos que se ofertan en las redes sociales saben cómo potenciar su popularidad entre usuarios de todas las edades. Pensemos en el fenómeno Candy Crush. Durante una época (aunque su éxito aún dura), no era raro ver a niños y abuelos disfrutando de este pasatiempo en el transporte público, en las terrazas de los bares o, literalmente, en cualquier sitio. Todo el mundo pasaba el rato juntando dulces y caramelos. Aquellos que no se dejaron seducir se preguntaban qué podía tener un juego tan simple para contar con tantos millones de usuarios activos. La respuesta es muy simple: es muy adictivo. Los juegos de las redes sociales, si bien suelen ser sencillos y aptos para todos los públicos (niños de pocos años incluidos), tienen un alto potencial de generar adicción.

Hasta aquí parece que todo está claro. Estos juegos están disponibles en las redes sociales, atraen a millones de usuarios que juegan cada día (muy posiblemente varias veces al día) y son gratuitos, ¿dónde está el truco? ¿De dónde sacan los beneficios las compañías que los ofrecen? Estos juegos tienen compras integradas. Esto quiere decir que se puede jugar gratis pero que, para seguir avanzando o para avanzar rápidamente, hay que pagar. Estos pagos se realizan a cambio de puntos o monedas del juego que desbloquean funciones o que aceleran los procesos. Al ser tan adictivos, muchos jugadores están dispuestos a invertir dinero para poder jugar más y mejor. Es lo que ocurre con juegos tan populares como Restaurant City o Farm Heroes.

No hay trampas ni trucos: las condiciones están muy claras. Solo te recomendamos que, si quieres probar suerte en uno de estos juegos, no lo hagas en época de exámenes o de mucho trabajo, porque ¡enganchan de verdad!